Un sensor que cambia de color permite a los robots «ver» el tacto en tiempo real

Investigadores de la Queen Mary University of London han desarrollado un sensor táctil que convierte la presión física en patrones de color, permitiendo a un robot «ver» dónde y con qué fuerza está tocando algo, simplemente mirando una cámara convencional.

La idea, desarrollada por el investigador postdoctoral Giacomo Sasso, aprovecha el mismo fenómeno que da su color iridiscente a las alas de una mariposa: el color estructural. Al aplicar presión sobre la superficie sensora, unas estructuras microscópicas del material cambian de orientación y alteran la forma en que reflejan la luz, generando de forma instantánea un mapa de color que representa el contacto, la deformación y la presión ejercida.

La gran ventaja frente a otros sensores táctiles es que no necesita algoritmos de reconstrucción complejos: basta una cámara estándar para capturar, en tiempo real, un mapa de alta resolución de las fuerzas aplicadas. Los investigadores ya lo han probado en una pinza robótica capaz de manipular componentes a escala micrométrica, donde cada variación sutil de fuerza se vuelve visible al instante.

El trabajo se ha publicado en la revista Science Advances y apunta directamente a aplicaciones de manufactura de precisión, donde el tacto fino del robot puede marcar la diferencia entre montar una pieza bien o romperla.

Fuente: Queen Mary University of London

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