Nanobots, robots dentro de un animal

Nanobots, robots dentro de un animal

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Este microbot ingerible es accionado por el ácido del estómago

Según una investigación aparecida en ACS Nano, los investigadores que trabajan en la Universidad de California, en San Diego, han hecho público que han sido los primeros en probar que máquinas microscópicas pueden viajar dentro de un ser vivo y entregar su carga medicinal sin efectos perjudiciales. Usando nanobots movidos por un micro-motor y propulsados por burbujas de gas hechas gracias a una reacción con los contenidos del estómago en el que se depositaron, estas máquinas en miniatura se han desplegado con éxito en el cuerpo de un ratón vivo.

Los robots utilizados en la investigación tienen forma tubular, de unos 20 micrómetros de largo, 5 micrómetros de diámetro, y revestidos en zinc. Una vez que el ratón ingiere estos tubos diminutos y al alcanzar el estómago, el zinc reacciona con el ácido clorhídrico de los jugos digestivos para producir burbujas de hidrógeno que luego impulsan los nanobots como cohetes en miniatura.

Alcanzando velocidades de hasta 60 micrómetros por segundo, los nanobots se dirigieron hacia el exterior hacia el revestimiento del estómago donde luego incorporados a sí mismos, se disolvió, y entregan un compuesto de nanopartículas directamente en el tejido intestinal.

Según los investigadores, de todos los nanobots desplegados en el estómago del ratón, los que alcanzaron las paredes del estómago se mantuvo unida a la guarnición para un total de 12 horas después de la ingestión, demostrando así su eficacia y robusta naturaleza.

Además, después de que el ratón fue finalmente sometido a eutanasia y el estómago se disecó y examinó, la presencia de los nanobots no mostró signos de niveles de toxicidad elevados o algún otro daño en los tejidos. Según los investigadores este resultado estaba en línea con sus expectativas, especialmente teniendo en cuenta que el zinc es también un nutriente multiuso.

Mientras otros nanobots se han utilizado antes en el tejido orgánico – por ejemplo en la destrucción del virus de la hepatitis C – y otros más se han diseñado para ser propulsado mediante fuerzas externas dentro de un ser vivo, los de la Universidad California son los primeros autopropulsados, y que depositen nanopartículas en un ser vivo. Este es el éxito mas importante de esta investigación, es el comienzo de un método probado para la entrega y administración dirigida de fármacos. Estos primeros pasos son vitales en lo que puede ser un día algo común, una alternativa segura y específica  a los medicamentos en dosis altas. De momento no hay anuncio con respecto a otras pruebas o la posibilidad de ensayos basados en humanos.

Mas información en UC, San Diego, New Scientist

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